jueves, 19 de julio de 2012

La Vecina


Hace algunos años, una familia buscaba una nueva casa donde vivir, en un nuevo estado, cuando Jaime, el padre de la familia, encontró una vivienda con un bajo precio y un buen estado tanto por el tamaño de la casa y por la ubicación, tenía que comprarla, y así lo hizo..
Luego ya de algunos meses Gabriel, el hijo de Jaime, un adolescente de 15 años, quien usualmente andaba solitario por la casa, salió a ver por su ventana, cuando vio a una chica mirando caer la lluvia en plena calle, él rápidamente decidió salir con un paraguas a protegerla de la lluvia pues se podía enfermar, cuando se acerco a ella, fue la chica más hermosa ante sus ojos, con un cabello castaño casi rubio y unos ojos azules que parecían tornarse dorados al reflejar gotas de lluvia, él no supo qué hacer y solo pudo decirle: “Ven hace mucho frió aquí y estas toda mojada, yo te protegeré” entonces ella desvió su mirada del piso que estaba lleno de lluvia y lo miro directamente a los ojos y dijo: “Gracias, algún día te lo devolveré“ él la acompaño hasta su casa que sorpresivamente se encontraba al lado de la suya, regreso a su hogar algo extrañado pero contento, al cerrar la puerta su madre le preguntó: “¿hijo que hacías allí afuera en la lluvia?“ él le respondió: “ayudaba a nuestra vecina, estaba en la lluvia” su madre sorprendida llamo a su esposo y le dijo: “Jaime, Gabriel dijo que ayudaba a nuestra vecina en la calle, pero yo lo vi hablando solo“ su esposo respondió: “ pero si nosotros no tenemos vecinos, los vecinos más cercanos están a dos calles“ Gabriel exaltado grito: “No!, yo la vi ella... ella entro a su casa, mañana la traeré lo prometo!“ su madre algo asustada dijo: “está bien hijo pero ve de mañana “..
A la mañana siguiente Gabriel salió temprano a visitar a su vecina, toco la puerta pero nadie le abrió, luego se percato de que la puerta estaba abierta, entro y llamo a aquella chica que ella vio en la calle aquella vez diciendo: “¿estás aquí? No puedo verte“ escucho un ruido proveniente del sótano de la casa, se acerco a ver que era, abrió la puerta, bajo las escaleras que rechinaban como quejándose de cada paso que él daba hacia abajo, finalmente toco el piso del sótano, encendió una luz, y ahí estaba, aquella niña de los ojos azules sosteniendo una muñeca rota y mirando una foto en la cual estaba ella y al parecer sus padres también, luego el tartamudeando dijo: “¿es..est..estas bi..bien?“ ella giro y le dijo: “sí,  eso creo, ¿tu estas bien?” él respondió: “no lo sé mis padres me tienen muy mal, siempre peleando, quisiera estar solo, por cierto ¿cuál es tu nombre?” ella lo miro a los ojos por unos segundos y le dijo: “mi nombre es Abby, no te preocupes yo te protegeré” el algo confundido le respondió: “Ehm… ¿me acompañarías a mi casa a conocer a mis padres?” ella sonriente le dijo: “aun no, todavía no ha llegado el momento” ella empezaba a carcajear, el solo decidió irse y volver a su casa.. luego ya dentro de su casa escucho a sus padres peleando y escucho que su padre venia molesto por esa razón Gabriel le dijo: “¿papá que pasa?” Su padre molesto solo lo golpeo y lo tiro al piso y le dijo: “Todo es tu culpa porque tenias que nacer y ser tan inútil” entonces su padre camino hacia la puerta y alguien toco... Jaime pregunto ¡¿Quién es y qué quieres?! Una tierna voz le dijo: “vengo por su hijo” el molesto aun no se percato de lo que dijo y respondió: “¡llévatelo!” abrió la puerta y no vio a nadie, el padre algo asustando se volteo a ver a su hijo y ambos solo escuchar el grito de la madre de Gabriel, su padre corriendo fue a ver qué ocurría y luego Gabriel escucho a su padre gritar también, Gabriel muy asustado camino hacia la sala, y vio los cuerpos de sus padres en el piso y a Abby sonriente con sangre en las manos, y le dijo a Gabriel carcajeando: “Te dije que te protegería je je je” el traumatizado no podía decir nada, luego ella lo miro algo confundida y le dijo: “¿Cuál es tu nombre? El asustado le dijo: “¡no te lo diré, vete de mi casa asesina!” ella molesta le dijo: “Esta es la ultima veeeeeeez vamos, ¿cuál es tu nombre?” él molesto le dijo:” ¡Jamás te lo diré, vete, ojala te mueras!” ella triste le dijo: “gracias, te lo devolveré”…
Días después, la policía encontró los cuerpos de la familia, todos muertos, y desde ese entonces, cada vez que alguien se acerca a ese vecindario, no se da el nombre, no se ayuda y sobre todo, nunca le desean nada malo a nadie porque temen que les pase a ellos.
Así que… dime tu que estás leyendo esto… ¿Cuál es tu nombre?

Luis Carlo Lerggios Estrada

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